Blog de José María Doria
Escuela Española de Desarrollo Transpersonal
Mientras llega
el
Despertar
Tras finalizar las 40 reflexiones que en su día me comprometí a realizar bajo el nombre de “Observando”, ahora de nuevo me dispongo a seguir enfocando la mirada transpersonal a lo largo de un segundo ciclo de 40 nuevos enfoques, enfoques que en esta ocasión nacerán bajo el titulo global de “Descubriendo”.
Una vez más agradezco a los múltiples lectores que este espacio ha venido teniendo regularmente, al tiempo que les animo a investigar y expresar lo que se vaya descubriendo.
A partir de esta semana y durante las próximas 40, colgaré cada correspondiente enfoque de manera que en la primavera del 2012, se cierre otro ciclo como paso siguiente al que acabo de concluir.
Confiando que la lectura inspire a la investigación y al descubrimiento, os espero en cada encuentro semanal.
1 de junio de 2011
¿Hay mordedura más dura que la del sentimiento de soledad?
Y sin embargo, ¿existe mejor punto que el logrado cuando esa soledad se ve inundada de presencia y se disuelve en la corriente de un gran ahora? Tal vez cuando salimos del recuerdo y del dialogo interior y nos detenemos a degustar el presente por amenazante que parezca, la soledad entonces está bien gestionada. Y sucede que esta pasa de ser un sentimiento de amenaza a un sentir aquietado, al igual que le sucede al agua del mar cuando está en calma. Leer…
Acabo de llegar de un viaje por Tailandia, India y Butan, y tras vislumbrar otras formas de pensar y hacer, me pregunto entre otras cosas, si el modelo que tenemos en occidente de criar a un niño, es el más sano y qué consecuencias puede acarrear nuestra manera de hacer las cosas.
¿Conviene separar al niño de la madre desde que prácticamente nace?, ¿qué tal resulta proceder a transportarlo en un carrito asimismo separado, y ponerle una habitación para él solo con la esperanza de que sea independiente y poco a poco se ventile por su cuenta? Leer…
Resulta difícil creer que exista un lugar como “el nido del tigre” y no sea un sueño o una vulgar idealización. Pues bien, el citado lugar se halla en el reino de Bután, un estado que hace frontera con India y Nepal, y que recientemente ha sido abierto a un selectivo turismo que intuye realmente a donde llega.
Por de pronto éste parece no ser un país cualquiera ya que el pequeño reino no puede ser visitando por quien, sin más lo desea. Sucede que hasta el momento no puede accederse al mismo si no se viaja acompañado de un grupo mínimo de tres personas. Y al parecer tienen un cupo de turistas que no sobrepasa en un año las 6.000 visitas, una medida adoptada no precisamente por motivos políticos como es frecuente, sino al parecer por una cuestión de intimidad y respeto a su propio estilo de vida. De hecho es frecuente que los butaneses respondan a cuestionarios sobre el nivel de felicidad que disfrutan. Una cuestión que al parecer importa a su gobierno, tanto o más que la economía. Sin duda un paquete de estas y otras medidas que denotan la particular energía que se moviliza en esta tierra himaláyica. Leer…
Siento que en estos tiempos en el que los medios anuncian crisis, lo que toca es aceptar y amar lo que somos y tenemos, comenzando por la propia vida tal cual es, y siguiendo por la progresiva llegada de los acontecimientos que nuestro ser evolutivo demanda.
Sabemos de sobra que ni la felicidad ni nada que a esta se le parezca, está fuera. Sabemos que ni está en el cambio de trabajo, ni está en la pareja, ni está en las nuevas musas, ni está en la inevitable materialización de nuestros sueños, aunque tanto prometan. El profundo bienestar que buscamos de flujo creativo viene con la perseverancia en la atención plena, algo que no está condicionado ni a la salud, ni al dinero, ni al llamado amor, ni a nada de fuera. Leer…
Siento que como humanidad estamos tardando demasiado en comprender el alcance del llamado “enfoque de la atención”. ¿A qué me refiero exactamente? Pues ni más ni menos, que a darnos cuenta de dónde se está dirigiendo en cada instante la mirada interna. En realidad la atención significa dejar ciertas cosas para enfocar otras de forma eficaz.
De hecho si te pregunto, ¿dónde estás enfocando tu atención ahora? Para responder, tendrás que dejar de concentrarte en la lectura, a continuación mirarte un instante a ti como “mirador o miradora” y seguramente, dirás que te estabas enfocando en el sentido de esta lectura. Leer…
Conforme la vida se despliega y probamos los diferentes sabores de la existencia, no es fácil que se nos escape la exquisitez que supone el viajar por nuestra cuenta. Me refiero a salir del aeropuerto o de la estación, totalmente solos y luego conforme el viaje avanza, la inteligencia de vida ya verá si nos pone contacto con otros seres y el alcance de estos encuentros tanto en nuestros cuerpos como en nuestras almas.
A menudo pensamos que el viajar con alguien aporta algo tan enriquecedor como el hecho de compartir, compartir lo que sucede dentro y fuera. Sin embargo convertir la tendencia al parloteo en un proceso silencioso en el que amplificamos descubrimientos, no deja de ser un ahondamiento que regala autoconsciencia. Leer…
Hoy mientras meditaba junto a un grupo en respiración holoscópica, de pronto descubrí que posada a mi lado, se hallaba una pequeña pluma blanca. Tal vez por aquello de que en el interior de este recinto no suele haber plumas, la parte mítica de mi mente imaginó que un ser alado, un ángel, la había dejado como señal de bienaventuranza, una señal para este nuevo ciclo de vida en el que uno ahora, preparado para él, se encuentra.
Sentí como si la pluma fuese un mensaje de la luz señalando el destino de paz profunda y de labor bien hecha. Sentí al tomarla en mis manos que a partir de este próximo solsticio, cosas bellas y hermanadas esperaban. Algo me decía que la pluma era una señal de la levedad que acompañaría a este peregrino en el tramo de vida que, ahora tan renovador, asomaba. Leer…
Al parecer en esta insospechada vida, el ser humano enfrenta las dos caras de su mente dual. Y así como vienen días soleados de suaves brisas, por el contrario, sucede que el cielo de pronto se encapota, dando paso a tiempos de tormenta y ansiedad. Pues bien, ayer tuve la ocasión de escuchar a un amigo “acerca de cómo le iba la vida”, un tiempo en el que al parecer tocaban reiterados meses de tormenta. Tras escuchar, me pregunté:
¿Qué puede hacer un ser humano cuando se siente tensionado y mordido por lo que parece no poder resolver? ¿Qué puede hacerse cuando vivimos en un marco de trabajo en el que no nos sentimos motivados, compensados ni creativos? ¿O bien vivimos conviviendo con una pareja con la que ya hay muy poco que compartir, una relación en la que la ausencia de pasión y el aburrimiento se hacen presentes dos días sí y uno no? ¿Y si se siente además que los hijos reciben con exigencias sin devolver ni tan siquiera las gracias? ¿Qué hacer ante una vida sedentaria, sin proyectos entusiastas, y con cierta música de pesimismo y decadencia? ¿Y qué hacer cuando aparecen frecuentes sentimientos de soledad, resignación e impotencia ante el horizonte de envejecer que parece tocar a muchas personas en su particular momento vital? Leer…