Escuela Española de Desarrollo Transpersonal
¿Somos un “yo”?, ¿acaso un “nosotros”?
¿En realidad ambos y más?
¿Qué somos?, ¿la parte?, ¿el todo?,
¿Silencio primordial?,
¿Partícula?, ¿galaxia?
¿Cómo resolver la mediocridad que amenaza con despistarnos del camino de la sabiduría, al degustar capacidad de influencia, recursos abundantes y una cabecita conseguidora?
A veces la vida nos regala dones, y con ellos prueba nuestra capacidad de manejar las íntimas riendas con las que se canaliza la voz interna. Y es entonces cuando la sobriedad actúa como vacuna neutralizadora de la exageración y la ceguera egótica. Leer…
Si es tan bello irse lejos de viaje, visitar otros mundos, y aprender de uno mismo en todo lo que se observa, cuán bello es también, llegado el día, regresar a casa.
¿Acaso no es elíptico el universo, es decir, tan espiral como el ADN y cualquier galaxia? Leer…
La elección de pareja parece ser fruto de un reparto de cartas con tan solo dos palos: corazones y cabezas. A partir de ahí, unos buscan a los otros y comienza el juego de armonizar diferencias. Al principio, cada palo alucina con el otro y celebra excitado su llegada. Más tarde llegan los juicios y rechazos al compatibilizar el enfoque de un ver, sentir y hacer lo que nada tiene que ver con la propia gafa. Por último, si el juego ha sido bien trazado, cada uno pasa un tiempo ensayando el papel del otro y, finalmente, misión cumplida, la completitud funciona.
¿En cuál de los dos tienes más acentos con tu actual pareja? En esta ocasión y aunque todos las personas tenemos toques de uno y otra, no vale repartir porcentajes, sino captar el acento global de la partida que más o menos toca. Leer…
¿Hay mordedura más dura que la del sentimiento de soledad?
Y sin embargo, ¿existe mejor punto que el logrado cuando esa soledad se ve inundada de presencia y se disuelve en la corriente de un gran ahora? Tal vez cuando salimos del recuerdo y del dialogo interior y nos detenemos a degustar el presente por amenazante que parezca, la soledad entonces está bien gestionada. Y sucede que esta pasa de ser un sentimiento de amenaza a un sentir aquietado, al igual que le sucede al agua del mar cuando está en calma. Leer…
Acabo de llegar de un viaje por Tailandia, India y Butan, y tras vislumbrar otras formas de pensar y hacer, me pregunto entre otras cosas, si el modelo que tenemos en occidente de criar a un niño, es el más sano y qué consecuencias puede acarrear nuestra manera de hacer las cosas.
¿Conviene separar al niño de la madre desde que prácticamente nace?, ¿qué tal resulta proceder a transportarlo en un carrito asimismo separado, y ponerle una habitación para él solo con la esperanza de que sea independiente y poco a poco se ventile por su cuenta? Leer…
Resulta difícil creer que exista un lugar como “el nido del tigre” y no sea un sueño o una vulgar idealización. Pues bien, el citado lugar se halla en el reino de Bután, un estado que hace frontera con India y Nepal, y que recientemente ha sido abierto a un selectivo turismo que intuye realmente a donde llega.
Por de pronto éste parece no ser un país cualquiera ya que el pequeño reino no puede ser visitando por quien, sin más lo desea. Sucede que hasta el momento no puede accederse al mismo si no se viaja acompañado de un grupo mínimo de tres personas. Y al parecer tienen un cupo de turistas que no sobrepasa en un año las 6.000 visitas, una medida adoptada no precisamente por motivos políticos como es frecuente, sino al parecer por una cuestión de intimidad y respeto a su propio estilo de vida. De hecho es frecuente que los butaneses respondan a cuestionarios sobre el nivel de felicidad que disfrutan. Una cuestión que al parecer importa a su gobierno, tanto o más que la economía. Sin duda un paquete de estas y otras medidas que denotan la particular energía que se moviliza en esta tierra himaláyica. Leer…
Siento que en estos tiempos en el que los medios anuncian crisis, lo que toca es aceptar y amar lo que somos y tenemos, comenzando por la propia vida tal cual es, y siguiendo por la progresiva llegada de los acontecimientos que nuestro ser evolutivo demanda.
Sabemos de sobra que ni la felicidad ni nada que a esta se le parezca, está fuera. Sabemos que ni está en el cambio de trabajo, ni está en la pareja, ni está en las nuevas musas, ni está en la inevitable materialización de nuestros sueños, aunque tanto prometan. El profundo bienestar que buscamos de flujo creativo viene con la perseverancia en la atención plena, algo que no está condicionado ni a la salud, ni al dinero, ni al llamado amor, ni a nada de fuera. Leer…